La corriente del día
Un nivel de plataformas generado cada día, el mismo para todo el mundo. Nada, salta a la orilla, come cangrejos, esquiva redes fantasma, medusas y anzuelos, y encuentra al pez perdido.
Un juego diario para navegador y móvil

Kai es un tiburón de arrecife de 1,20 m, más cabezota que listo. Cada día la corriente trae basura al arrecife donde nació. Cada día sale a traerla de vuelta y construye con ella.
Sin descargas. Funciona en el navegador y como app en el móvil.
Cada año llegan al mar ocho millones de toneladas de plástico. Marea no lo cuenta con un sermón: lo cuenta con un tiburón que se niega a abandonar su casa, un niño de cuatro años con un cubo rojo que recoge lo que la marea deja en la arena, y un arrecife que vuelve a llenarse de peces edificio a edificio.
Cuatro regiones, veinte niveles, mensajes en botellas y una Marea Gris que cada día es un poco más fina.
"Botella a botella. Red a red. Si la tierra puede llenar un mar de basura, un tiburón puede vaciarlo. Mírame."
Kai
Un nivel de plataformas generado cada día, el mismo para todo el mundo. Nada, salta a la orilla, come cangrejos, esquiva redes fantasma, medusas y anzuelos, y encuentra al pez perdido.
Construye con los restos que traes a casa. Cada edificio atrae a una especie, produce mientras no estás y mejora a Kai al día siguiente. El arrecife crece de 7x7 a 11x11 y recibe mantas, delfines, tortugas y ballenas.
Un modo historia de cuatro regiones y veinte niveles con estrellas, del lagoon al Puerto Viejo, la Fosa y la Marea Gris.
Perlas que se ganan jugando o se compran. Compañeros con ventajas reales, mejoras permanentes y skins para presumir.
Una corriente al día cuenta para tu racha. Los domingos la Red Fantasma sale de caza. Compara tu mejor carrera con la de todos.
No hay una sola imagen en el juego: Kai, el agua, las nubes, el arrecife y hasta el sonido se generan en el momento. Cielo y luz cambian con el día.
Marea empezó como un regalo para un niño de cuatro años que sabe más de tiburones que la mayoría de los adultos. En el juego vive como Diego, el niño del muelle: recoge lo que llega a la arena y le lanza mensajes en botellas a Kai. Si tu peque también quiere ser tiburón de mayor, este juego es suyo.
Jugar con Kai